V. EL ARTE POR EL ARTE

La pintura es
quizás la forma de arte mejor expandida. Son muchos los pintores importantes de
este movimiento, pero qué mejor forma de introducir el género que con el
precursor de las vanguardias: Vicent van Gogh.
El artista,
nacido en 1853, tuvo varias etapas pictóricas, unidas en parte a los hechos
ocurridos en los siglos XIX y XX. Sólo entre 1881 y 1890, van Gogh compuso unas
900 obras, entre las que destacan sus famosos Girasoles y Noche estrellada.
Su estilo en esta época queda marcado por el uso de líneas curvas y colores vivos, que definieron el estilo de numerosas generaciones posteriores. Sus colores vivos, en contraposición con su depurada técnica, hacen de sus composiciones monocromáticas, muchos de los hitos artísticos del siglo pasado.
Sus famosos
girasoles simbolizan el culmen de la pintura monocromática, donde el fondo
crudo realza la figura principal de las flores.
Este precioso cuadro, así como muchos de los incluidos en esta entrada, se encuentran en el Museo Van Gogh, en Amsterdam, Países Bajos.
Este precioso cuadro, así como muchos de los incluidos en esta entrada, se encuentran en el Museo Van Gogh, en Amsterdam, Países Bajos.

Pero el pintor también tuvo una época algo más oscura, marcada por la pérdida de cordura, que le llevo incluso a cortarse una oreja. De esta etapa destacan Los comedores de patatas, obra que refleja la pobreza social de muchos de los sectores populares en pleno siglo XIX.
Las facciones
casi agresivas de los personajes hacen de estas composiciones un grito a la
desesperación, tanto del autor como de la época en la que vivió.
Van Gogh es un
gran ejemplo de cómo un pintor con poco renombre en vida, alcanzó una gran fama
póstuma. Él es posiblemente el mejor representante del movimiento vanguardista
a escala mundial y, en nuestra opinión, uno de los pintores más brillantes del
siglo XIX.
Os incluimos
en esta entrada algunas de nuestras obras favoritas del autor, que esperemos os
resulten tan bellas como a nosotros.


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